Mi perro no quiere comer ¿Qué puedo hacer para solucionarlo?

El buen apetito es una de las características más comunes de los perros sanos; por tanto, la inapetencia o desgano repentino es una señal de alerta que indica que el can no está del todo bien. Pero, entonces ¿qué debo hacer si mi perro no quiere comer?

¡Sigue leyendo y descubre la más completa información sobre las causas más comunes y recomendaciones especiales que te serán de gran ayuda!; sin embargo, recuerda que la salud de tu mascota es sagrada y la mejor opción siempre será consultar la opinión de un experto en medicina veterinaria.

¿Por qué mi perro no quiere comer? Las principales causas

La falta de apetito en un perro es una señal de alerta

Para el dueño de un can es altamente preocupante que su mascota se niegue a alimentarse y, más aún, si siempre ha gozado de apetito voraz. ¿Por qué mi perro no quiere comer?, suele ser el motivo de consulta más común, el cual tiene diversas causas que van desde obstrucciones intestinales hasta depresión o estrés.

¡Échale un vistazo a las siguientes causas de inapetencia y conoce un poco más sobre el complejo mundo de esos fieles peluditos que tanta felicidad nos brindan!

Enfermedades

El hecho de que tu perro rechace el alimento puede estar ligado a enfermedades intestinales, dentales, infecciones, insuficiencia renal, problemas de hígado e incluso cáncer; especialmente, si el can expone otros signos al mismo tiempo.

No dudes en hacerlo chequear por un profesional, quien determinará el nivel de gravedad de la falta de apetito y sugerirá un tratamiento adecuado. El tiempo es oro en estos casos y lo que parece ser algo inofensivo, podría convertirse en un grave padecimiento.

Si mi perro no quiere comer, la clave está en no jugar con la salud y actuar de forma inmediata y responsable.

Estrés o depresión

Aunque suene extraño, nuestros amigos perrunos también son víctimas de depresión y de estrés; en ambos casos, la señal más evidente es un cambio de comportamiento y, posteriormente, la disminución del apetito, lo que desencadena bajo peso y el desarrollo de múltiples enfermedades debidas a la debilidad del sistema inmunológico.

No olvides brindarle constante acompañamiento a tu mascota, evita que permanezca mucho tiempo en soledad, ¡apuéstale a los paseos diarios!, cuida su alimentación, enséñale trucos, sé paciente y bríndale un trato cariñoso, ¡así tendrás un can equilibrado y sano!

Es posible que hayas pensado alguna vez: “si mi perro no quiere comer es porque es un caprichoso”, pero si bien puede ser cierta tu afirmación, más aún si no muestra otros síntomas aparentes, nunca debes descartar estos dos silenciosos padecimientos: el estrés y la depresión.

Obstrucción intestinal

Aunque, a simple vista, es difícil detectar si el perro ha ingerido algún objeto o alimento que haya ocasionado la obstrucción intestinal, uno de los primeros signos es el rechazo total del alimento. ¡Así que es indispensable que te mantengas alerta!

Considera esta posibilidad y actúa rápido, es una de las causa de falta de apetito que no da espera, ¡necesita atención urgente e integral!

Golpe en la cabeza o dolor

Los golpes en la cabeza y los traumas corporales desencadenan la inapetencia en el perro; esto, debido al dolor, la inflamación y en el peor de los casos el daño neuronal, lo cual indispone sobremanera al can y puede arriesgar no solo su bienestar sino su vida.

Mi perro no quiere comer y, además, ha sufrido un accidente recientemente, ¡posiblemente esa la razón de su desgano y requiere la revisión de un veterinario!

Vacunación reciente

Ya sabrás cuán esencial es la vacunación canina y la cantidad de enfermedades graves y contagiosas que previene; a pesar de todos estos beneficios, a veces, las vacunas tienen efectos adversos como es, por ejemplo, la pérdida temporal de apetito.

Quizá si esta es la causa, tu mascota se rehusará a comer total o parcialmente durante uno o dos días; pero, si esto persiste, ya sabes cuál es la mejor alternativa.

Vejez

Cuando el can empieza su fase senior o etapa de la tercera edad, tiende a sufrir cambios importantes en su sistema olfativo, gustativo y digestivo; por tanto, la ingesta de la comida se hace cada vez más complicada, ya sea por problemas dentales o gástricos.

A partir de cierta edad, que oscila entre los 6 y 8 años, según el tamaño del perro, es necesario que cambies su dieta, con la asesoría de un veterinario, para prevenir padecimientos futuros y brindarle calidad de vida.

Por tanto, si mi perro no quiere comer, pero es un adulto mayor, es momento de modificar su alimentación, ¡ya verás los óptimos resultados!

Medicamentos

¿Acaso tu mascota está en algún tratamiento, o por alguna otra razón, está tomando medicamentos?; si la respuesta es positiva, es probable que sea la causa de la pérdida de apetito.

Infórmate sobre el fármaco que le estás suministrando a tu perro o intenta preguntarle a tu profesional de confianza sobre sus posibles efectos secundarios para que no te alarmes o saques conclusiones antes de tiempo.

Otras posibles causas

Otras razones por las cuales puedas percibir inapetencia en tu perro son:

  • El calor excesivo o un cambio brusco de temperatura.
  • Si se encuentra en un entorno desconocido, debido a una mudanza o algo similar.
  • Está cansado de comer siempre lo mismo y requiere un cambio o variación en su dieta.
  • Problemas hormonales.
  • Lesiones en la cara o en el hocico.

Consecuencias de la falta de la pérdida de apetito en los perros

La inapetencia canina

Los canes solo dejarían de comer por razones de mucho peso; ¡son comelones por naturaleza y eso lo sabes!, por tanto su falta de apetito es bastante preocupante y tiene consecuencias devastadoras para nuestra querida mascota.

Las siguientes son las principales consecuencias de la inapetencia en los perros, ¡no pierdas ninguna de vista!:

  • Debilitamiento del sistema inmunológico, lo cual trae como resultado la fácil adquisición de problemas de salud que, por simples que parezcan, pueden convertirse en serias complicaciones ya que el cuerpo no tiene la energía necesaria para luchar contra dichas enfermedades.
  • Los órganos reducen su funcionamiento, la respiración se vuelve más lenta, el perro se debilita, no ladra y evita pararse o realizar cualquier tipo de actividad por leve que sea. Cuando el can no ha comido por varios días, tiene amplias posibilidades de colapsar y morir.
  • Alteraciones del metabolismo y pérdida de peso.
  • Desnutrición.
  • Con la baja de defensas, el perro queda expuesto a enfermedades infecciosas tales como la hepatitis viral.

Recomendaciones para incentivar el apetito en mi perro

La alternativa más aconsejable para promover el apetito de un perro es, en primera instancia, buscar la causa de la inapetencia con la ayuda de un experto y, finalmente idear un plan que favorezca la salud y la nutrición de la mascota según sus necesidades.

¡Ojea estas recomendaciones y apuéstale al bienestar de tu perrito!

Modificar la dieta o el plan de nutrición del can

Aunque no lo creas, los perros también suelen cansarse de la misma comida los 365 días del año, ¿no te parece justo modificarla, de vez en cuando, para incentivar su apetito? Es muy importante que optes por alternar el tipo de alimento enlatado y seco, con el fin de que le resulte un poco diferente y más apetitoso.

Los olores son esenciales para estimular a un perro; por tanto, asegúrate de que los alimentos que consuma le resulten muy atractivos e irresistibles.

¡Si mi perro no quiere comer, llevarlo al veterinario y cambiarle su dieta es mi deber!

Mantener buenos y constantes hábitos alimenticios

Si tu mascota ha tenido problemas de nutrición o quieres evitarlos, ¡apuéstale a los siguientes hábitos alimenticios!:

  • Los horarios deben ser siempre los mismos. Es un error darle de comer entre horas.
  • Es ideal que un solo miembro de la familia sea quien alimente al perro para tener control total sobre todo lo que come o deja de comer; la mayoría de veces, la pérdida de apetito es gradual y cuando varias personas se encargan de llenar el plato de la mascota, es más complicado percibir alguna irregularidad.
  • Evita ofrecerle alimentos de consumo humano o dietas caseras, esto podría ocasionarle desequilibrios a nivel digestivo, indiferencia por su comida cotidiana y, por ende, que se rehúse a comerla como de costumbre.
  • Una vez el perro termine de comer, es conveniente retirar el plato y, si es posible, lavarlo para impedir que vuelva por los residuos sobrantes y volver a activar su sistema digestivo. Se aconseja que el recipiente para su comida sea en acero inoxidable, por higiene básicamente.

Alimenta a tu perro según su tamaño y edad

¿Alguna vez te has preguntado si la alimentación y nutrición de tu mascota depende de su tamaño, las particularidades de su raza y su edad?

Es hora de que comprendas que todos los canes tienen necesidades diferentes y, según esto, debe elaborarse una dieta especial para no ocasionarles futuros problemas, enfermedades o trastornos relacionados con el desinterés por la comida y la inapetencia total.

Los requerimientos nutricionales caninos, al igual que sucede con las personas, dependen, especialmente, de su edad. Por este motivo, si mi perro no quiere comer, debo comprobar si el alimento seco que le estoy ofreciendo, corresponde a su etapa vital.

Acompaña a tu mascota mientras come

Un buen truco para eliminar la falta de apetito en tu can es acompañarlo mientras se alimenta; no se trata de presionarlo, sino de brindarle seguridad como nueva estrategia para motivarlo a comer.

Trucos alimenticios efectivos para dueños desesperados

Trucos alimenticios para perros sin apetito

La indiferencia de un perro frente a la comida, preocupa enormemente a su dueño, más aún, cuando es el más glotón de la casa. Pero, entonces, qué hacer cuando su falta de apetito no está relacionado con un problema de salud sino con conductas caprichosas.

Es probable que tengas una mascota con el sentido del gusto muy desarrollado o bastante refinado; en cualquier caso, intenta uno de estos trucos y verás la notable diferencia, ¡esperará con ansia la hora de sus comidas!:

  • Las latas de comida húmeda para canes son una excelente elección para incentivar el sentido del gusto y del olfato de las exigentes mascotas. Revuelve el alimento seco con el húmedo e intenta esta estrategia unas dos o tres veces a la semana.
  • Combina su concentrado habitual con un poco del aceite de las latas de atún y ¡listo!; es una táctica que le encantará y no se podrá negar a comer este apetitoso manjar.
  • Revuelve el alimento seco de tu perro con un huevo crudo; ¿no te gusta la idea?, pues déjame decirte que esta fácil receta lo volverá loco. ¡Pruébala la próxima vez que tu amado peludo rechace la cena!
  • Los trozos de pechuga de pollo serán tus mejores aliados cuando de incentivar el apetito de tu perro y complacer su paladar se trata. Solo es cuestión de que cocines la pechuga, extraigas la piel de pollo y la desmenuces o la partas en trocitos para obtener un delicioso platillo.
  • El yogurt natural, sin aditivos ni colorantes artificiales, puede contribuir a que tu perro tenga buen apetito.

En la variedad está el placer; por tanto, si tratas de variar la presentación de su alimento seco, ¡él te lo sabrá agradecer! Cambia tu mentalidad y haz que la comida de tu perrito también sea, aparte de nutritiva, divertida y sabrosa.

Recuerda que dichas variaciones son efectivas pero no es necesario abusar de ellas; con un par de veces a la semana que consientas a tu fiel amigo, es más que suficiente.

Consejos finales

Todo propietario(a) responsable quiere lo mejor para su can, desde una nutrición de calidad hasta un estado físico y mental 100% saludable. Por otro lado, entramos en shock cada que algo anda mal con nuestro peludo amigo; si mi perro no quiere comer o beber, si tiene sobrepeso o bajo peso, si está decaído, en fin, siempre estamos pendientes de cualquier eventualidad, por simple e inofensiva que parezca.

¿Te identificaste con lo anterior? ¡Sigue leyendo y descubre los mejores consejos finales para que te conviertas en un amo(a) ejemplar con amplios conocimientos en nutrición canina!

  • Disminuye las recompensas y la comida casera fuera de sus horarios oficiales de alimentación.
  • Sácalo a pasear antes de la hora de comer; seguramente, llegará con un hambre voraz y no dejará ni el rastro de la comida, debido a que cuerpo necesita recuperar el gasto calórico.
  • Cambia los recipientes de alimentación, ten en cuenta que sean los adecuados para el tamaño del perro y cerciórate de que se sienta cómodo al momento de ingerir la comida.
  • Los expertos recomiendan humedecer el alimento seco con un poco de agua caliente; este fácil, sencillo y práctico método, potencia el olor de dicho concentrado y, por ende, activa el olfato del can de forma positiva; lo cual es, en última instancia, el objetivo principal.
  • Consulta con un experto cuánta cantidad y con qué frecuencia debe comer tu perro según sus características; tener en cuenta este detalle es vital para que la salud digestiva del can se mantenga en equilibrio.
  • Elige un concentrado o alimento seco de alta gama, no olvides que lo barato sale caro y, por ahorrar unos cuantos pesos, la salud de nuestro can podría verse seriamente afectada.
  • La buena y pertinente nutrición es fundamental para que el can tenga una digestión adecuada y evitar problemas de peso o nutricionales, lo que puede ocasionar susceptibilidad a contraer muchas enfermedades.
  • Controla la alimentación de tu perro y no permitas que nadie le ofrezca golosinas que parecen tan inofensivas como el chocolate; el cual, si bien es delicioso para los humanos, para un can puede ser tóxico y mortal. Algunos alimentos problemáticos para nuestros amigos peludos y que, probablemente, pueden causarles inapetencia son: el ya mencionado y dañino chocolate, la cebolla, las uvas, las pasas, las nueces, el aguacate, el café, el té, la sal, los edulcorantes artificiales, entre muchos otros.
  • La hidratación canina es esencial para el funcionamiento de todo su organismo; el agua debe estar fresca y ser abundante, esto con el fin de que el perro pueda beber cada que lo desee. Es necesario cambiar el agua diariamente y lavar, frecuentemente, el recipiente para evitar hongos o inconvenientes similares.

Qué hacer cuando mi perro no quiere comer, ¡ya está resuelto!; pon en práctica todos mis consejos y recomendaciones y recuerda que la felicidad de un peludo no solo depende de la cantidad de mimos y cariñitos que le brindemos, sino que también está sujeta a nuestros cuidados tanto nutricionales, como físicos y mentales.

 

 

 

 

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